HB
PORTADA IMPRESA
Edición Nº78
CONTENIDO
Galería de Fotos

Realciones Personales

Cuarenta… y veinte…

Por Liliana Lopez

Muchas veces nos preguntamos: ¿Dónde y cuando comienza la infidelidad? Y podríamos decir que la infidelidad comienza en el cerebro, a través del pensamiento y se produce en la mayoría de los casos entre las personas que están atravesando por un vacío emocional. Al no lograr llenar el mismo, con sus parejas… surgen los problemas. Por lo general, este tipo de situaciones se presentan en matrimonios donde uno de los conyugues requiere más atención que el otro. Por esa razón se aconseja sobre la importancia de mantener una buena comunicación verbal para poder expresar cada uno, las necesidades que poseen. Es de suma importancia poder mencionar los sentimientos, para de esa forma ‘tener siempre el vaso lleno’. En la cultura latinoamericana y europea, siempre se ha mencionado que par que las relaciones de pareja funcionen, el hombre debe ser mayor que la mujer y muchas veces vemos caballeros de cuarenta años con muchachitas de veinte y este tipo de parejas… desparejas, son muy bien aceptadas por la sociedad. Se dice que el ‘hombre maduro’ le va a ‘transmitir’ a la mujer, toda esa experiencia que él adquirió con los años en la calle. Pero cuando la situación se presenta a la inversa y la mujer tiene cuarenta y sale con un joven de veinte, no existe palabra decente dentro del vocabulario para describir a la fémina que se atrevió ha romper las reglas. La sociedad condena automáticamente este tipo de relaciones que se consideran inadmisibles. No se acepta fácilmente que alguien se atreva a romper el patrón. En la actualidad, la mujer ha llegado a superarse a tal punto, que puede mantenerse ella misma y tiene una independencia económica total y no necesita ‘depender de ningún hombre’ como ocurre todavía en muchas naciones. Debido a ello, la mujer hoy puede darse los mismos gustos que se dan los hombres pero a la inversa y así, como un cuarentón escogía una veinteañera como pareja, hoy la mujer, sale a la calle ‘a buscar también… lo que ella quiere’ Estudios demuestran, que en un elevado porcentaje, este tipo de situaciones se producen, porque los hombres jóvenes buscan experiencia de vida en las mayorcitas, cosa que no encuentran en las jovencitas. Como dice el viejo refrán: “El vino entre más añejo mejor sabor tiene”. Una mujer madura, es más estable emocionalmente y si se ha conservado, suele hasta lucir mejor que muchas jovencitas y si a esto le agregamos que ha sabido también ubicarse económicamente hablando, es el blanco perfecto para cualquier caballero. Muchas damas han descubierto que después de los 40 o 50 años, ya no hay recatos, ni pudores, barreras o limitaciones o falsos tabúes, como aquello de que ‘las chicas buenas no deben hacer esto o aquello’. Cuando estas mujeres experimentan un vacío emocional, tratarán de llenarlo en la primera oportunidad que se les presente y si es con un jovencito… mejor porque de esa forma, elevarán su autoestima al comprobar que todavía son capaces de despertar sentimientos en hombres que son más jóvenes que ellas. Antes al igual que en la actualidad, era común ver un hombre mayor con una jovencita. Ahora, cada vez es más común, ver el mismo caso pero a la inversa y aunque a muchos les resulte chocante, tendrán que ir acostumbrándose que cada vez son más los hombres que ‘las prefieren mayores’. Además, muchos son los que se enamoran realmente de estas señoras, porque han comenzado a entender que el amor no tiene edad… y la felicidad… ¡Tampoco!

 

ediciones anteriores

Envienos sus comentarios a: editor@realidadesonline.com

Quienes Somos     Suscríbase     Contactenos      Publicidad      Normas Legales

Copyright © 2006 - Luna Media Productions, LLC   ///   Todos los derechos reservados
Prohibida la reproducción total o parcial del contenido de este web site sin autorización