Trastornos del sueño…

Por Francisco Chacon
Comenzaré esta columna, relatándoles algo gracioso que le ocurrió a un amigo, sin saber que tenía un problema y enfrentaba un gran peligro. Como se sentía muy cansado, Norberto decidió tomarse unos días de vacaciones y de paso, conocer la nueva casa que se había comprado su hijo. Después de pasar un agradable día, todos se fueron a dormir… pero el resto de la familia no logró conciliar el sueño, debido a los fuertes ronquidos de Norberto. A la mañana siguiente, mi amigo se reía sobre lo ocurrido pero a la noche, nuevamente se repitió el mismo episodio. Su hijo, que tenía un amigo médico, sabía perfectamente el problema que estaba enfrentando su padre y lo llevó al consultorio del galeno para que le hicieran una evaluación y allí se enteró que tenía un problema y corría ciertos peligros. Si bien es cierto que no todas las personas que roncan tienen apneas, hay un alto porcentaje de individuos que al roncar paran de respirar, provocando apneas de diferentes clases. Por lo general, al ruido del ronquido le sigue un período de silencio y se debe precisamente, a que la persona ha dejado de respirar, provocando así las típicas apneas. Algunas son mixtas, otras centrales, otras obstructivas y cada una de ellas, expone a quien las padece a ciertos peligros que en algunos casos, pueden ser muy graves. Se denomina apnea del sueño, a los episodios en los que una persona deja de respirar mientras duerme y cuando el flujo de aire se torna bastante pausado debido a la estrechez de las vías respiratorias, estamos hablando de hipo apnea. La apnea obstructiva del sueño (OSA) se produce cuando los músculos y los tejidos blandos que están comprometidos con las vías respiratorias, se relajan durante el sueño a tal punto, que no permiten el paso del aire y la respiración se detiene por unos diez segundos. El sentirse cansado todo el tiempo, es uno de los síntomas de quienes padecen este tipo de trastornos, porque todos los seres humanos, tienen que pasar por diferentes estados para dormirse. El paso o estado número 1, 2, 3 y finalmente REM, este último es el estado más importante porque allí es donde se entra al sueño profundo. Muchas personas que sufren apneas, se mantienen entre el paso 1 y 2… y regresan nuevamente al 1 y al 2 y difícilmente alcanzan el paso 3, porque al dejar de respirar… se ahogan y se despiertan y nuevamente tratan de dormir. Retoman el paso número 1 y nuevamente al tratar de llegar al paso 2, vuelven a tener un episodio de apnea (dejan de respirar por unos diez segundos) y no salen de esos ciclos. Por esa razón no logran descansar correctamente ni dormir profundamente y se sienten cansados todo el tiempo. Los trastornos del sueño y las apneas en general sin tratamiento, pueden acarrearle a quienes las padecen síntomas como: cansancio, reflujo, asma, problemas y eventos respiratorios, desarrollar diabetes, problemas de arritmias cardíacas, insuficiencia cardíaca, hipertensión arterial, accidente cerebrovascular etc. Si usted cree que padece algún tipo de trastornos del sueño, consulte con su médico. Norberto, se enteró que el cansancio permanente que tenía, se debía a la falta de descanso, porque prácticamente al tratar de dormir y parar de respirar… y despertarse y tratar nuevamente de conciliar el sueño, no le permitía completar el ciclo de 3 pasos hasta llegar a REM. Consulte con su médico si usted experimenta algún tipo de apnea; o somnolencia diurna, si se duerme mientras trabaja o maneja, si se siente: irritable, impaciente, malhumorado, con dolores de cabeza etc. Existen problemas que pueden resolverse, pero a veces, se transforman en graves peligros por falta de conocimiento. Realidades les traerá periódicamente, información al respecto.