PORTADA IMPRESA
Edición Nº58
CONTENIDO
Galería de Fotos

Historias que merecen ser contadas

La creación de una inmensa guitarra realizada por más de 7.000 árboles es el tributo de una historia de amor…

Por Andrea Pierantoni

Esta es una increíble historia de amor, basada en un caso de la vida real y comienza así: Érase una vez un joven hombre que había nacido en el seno de una familia de estancieros ricos y era un enamorado de la vida… un bohemio empedernido, que había recorrido Europa cultivando conocimientos y experiencias únicas después de cosechar amistades con diferentes artistas. Regresó a su país natal, Argentina, cuando tenía apenas 28 años y su corazón fue cautivado inmediatamente por una jovencita de 17 años llamada Graciela Yraizoz. Se casaron inmediatamente y aunque muchos dudaban sobre la duración de esa relación, ambos se amaban realmente y vivieron muy felices… mientras duró el matrimonio, ya que ella falleció cuando apenas tenía 25 años. Sus allegados cuentan que era una muchacha muy alegre y emprendedora, que vivía haciendo cosas. Un día, mientras sobrevolaban la llanura pampeana, Graciela vio unas tierras que desde esa altura se asemejaba a un balde y fue allí, cuando ella empezó a pensar en diseñar la finca de la familia, con la forma de un instrumento que ella adoraba: una guitarra. Por aquellos años, Pedro Martín Ureta, el esposo de Yraizoz era un hombre joven que vivía ocupado en su trabajo ambicionando hacer crecer su empresa y por esa razón, siempre le contestaba: ya hablaremos de eso después. La pareja había procreado cuatro hijos y estaban muy contentos esperando la llegada del quinto, pero todo quedó trunco en un abrir y cerrar de ojos. Un día ella se desmayó. Nadie sabía lo que le ocurría. Había sufrido la ruptura de un aneurisma cerebral. Poco después, falleció. Pedro quedó destrozado, se retrajo y empezó a refugiarse en el budismo para poder sobreponerse al dolor. Años después, Pedro Martín decidió hacer realidad el sueño de su fallecida esposa y comenzó con los preparativos para diseñar la finca de la familia y él mismo se hizo cargo de tan ardua tarea. Comenzó plantando seis líneas de eucaliptos para aparentar las cuerdas y eligió cipreses para que los colores contrastaran. Toda la familia participó en la plantación de los 7.000 árboles y 'plantar la guitarra' fue una tarea tan ardua como hacer crecer los pequeños arbolitos. Los animales típicos de la zona y los fuertes vientos que azotan el lugar, fueron los culpables de la pérdida de cientos de arbustos. Era sembrar y resembrar. Llegó un momento en que todo era tan difícil, que Pedro casi abandonó el proyecto, ya que mientras se encargaba de 'hacer crecer la guitarra', tenía que criar a sus cuatro hijos. Pero finalmente su obra quedó terminada. Desde una vista aérea, puede verse una gran arboleda de eucaliptos y cipreses que forman una gigantesca guitarra de un kilómetro de largo. Sus hijos dicen que ver esa inmensa guitarra, es 'como tener a mamá entre nosotros'. El productor agropecuario Martín Ureta tiene en la actualidad 70 años y sus hijos oscilan entre los 38, y 42 años. La inmensa guitarra construida con más de 7000 árboles es el homenaje de amor más increíble que se haya escuchado jamás… incluso, no hay algo parecido a esto… no hay otra cosa igual. Pedro Ureta dejó pasar muchos años antes de formar una nueva relación y realizó esa guitarra con árboles en memoria de su amada esposa.

ediciones anteriores

Envienos sus comentarios a: editor@realidadesonline.com

Quienes Somos     Suscríbase     Contactenos      Publicidad      Normas Legales

Copyright © 2006 - Luna Media Productions, LLC   ///   Todos los derechos reservados
Prohibida la reproducción total o parcial del contenido de este web site sin autorización