¿Estamos en decadencia?

Por Juan Gabriel Luna
Tercera y última parte
Muchos discuten todavía cuales sin las raíces del Reggaeton. Algunos dicen que nace del reggae de Jamaica, el Hip – Hop de los latinos en Estados Unidos y también del Rap en español y se atribuyen la creación de éste género, países como la República Dominicana y Puerto Rico. Más allá de lo que se pueda discutir entre naciones hermanas, hay algo en lo que todos coinciden y nadie puede negar y es que este tipo de música, despierta de igual manera amores, como odios e insta al sexo, la violencia y hasta la degradación de la mujer. Temas que dicen en sus letras: "Yo se que tu no temes masticar duro… oye tú dale duro… sin entrar en especificaciones, de una u otra manera el mensaje se divide entre la violencia y el sexo. Algunos más profundos y directos, hacen claras alusiones a las drogas acompañados del maltrato a las mujeres tales como: "Por delante por detrás para que le duela y si ella se porta mal, dale con el látigo y si se sigue portando mal, dale con más y más látigo que a ella le gusta. No se sabe si esta descarga de violencia es una descarada manera de enseñarles a otros a maltratar al sexo femenino, o si están haciendo alusión al sadomasoquismo. Falta todavía mencionar el licor, ya que las bebidas r cuánto más alcohólicas, serán otro más de los ingredientes infaltables en las pistas de baile, donde extenuados, manosearán, golpearán y ha saber cuánto más harán al ritmo del reggaeton. Otra curiosidad que posee el género, es que al parecer los videos no son ni siquiera elaborados por profesionales. Basta pintarrajear a algunas muchachitas de vida ligera y ponerles ropa con la cual no dejen nada a la imaginación y con eso, ya está casi listo el escenario. Luego entrarán en acción los hombres (la mayoría de ellos pasados de peso) luciendo pantalones de tallas más grandes de las que poseen, con cadenas enormes colgando de sus cuellos y para completar el atuendo, mostrarán anillos en todos los dedos de sus manos. Los más jovencitos, que tratan de imitar todo, terminarán pareciéndose a esa gente que 'hace dinero fácil', porque esa es la imagen que proyectan y las jovencitas… solo parecerán simples chicas abusadas por quienes manejan el mercado sexual. Lo curioso de todo esto, es que mientras que por un lado existen profesionales que tratan por todos los medios de terminar con la violencia, el abuso doméstico contra el cual se viene luchando tanto, ha empezado a recobrar fuerzas. Este género musical en si no sería tan criticable, si comprobáramos cambios positivos en la población, pero en todos los países se ha incrementado el uso y abuso de estupefacientes, como también un marcado y alto porcentaje en jovencitas entre los 12 y 16 años que están quedando embarazadas (muchas de ellas por los cantantes de este género) Es lamentable que en la época que vivimos, donde nos muestran y platican sobre distintos avances que se producen en el planeta, el tema de la degradación femenina, junto con el abuso y la violencia doméstica, en vez de mejorar continúa siendo tema de una inevitable decadencia. Lo positivo de todo esto, es que en algunas ciudades de ciertos países, los maestros unidos a los padres e incluso a algunos políticos, han comenzado a platicar más y más con los jovencitos, para explicarles que no deben darle espacio ni cabida en sus vidas, a la violencia a la cual insta este tipo de música. Hay que comenzar a dar el primer paso y utilizando el sentido común que caracteriza a los seres humanos, elaborar planes y ponerlos en acción. No se debe encerrarlos ni apartarlos de la sociedad en la que viven, pero si se puede conversar con ellos para no permitir que este tipo de género musical, termine quitándoles los conceptos verdaderos ni los principios morales, éticos y sociales que se deben tener en la vida.