Sin amante de por medio…

Por Judit Marti
Me llegó un correo electrónico de una muchacha que se casó hace dos años, quedó embarazada y como subió de peso, entonces, al poco tiempo, su esposo empezó a llegar muy tarde del trabajo. Ella sospechaba cual era la razón, ya que siempre él le decía que estaba gorda y la mortificaba con el tema. Cada vez que ella le preguntaba porque llegaba tan tarde, el le respondía que no era asunto de ella, se ponía agresivo y hasta parecía que la iba a golpear. Un día, recibió una llamada de una mujer que le dijo que era la amante de su marido. La joven esposa cayó en depresión y no sabe qué hacer. La violencia doméstica tiene diferentes facetas. Una de ellas es el abuso psicológico. Dentro de éste, tenemos la infidelidad. Particularmente, creo que cuando un hombre le es infiel a una mujer, ‘la está cambiando por otra’ y eso es muy doloroso. Cuesta creer que la persona que elegimos años atrás para casarnos y de quien estábamos tan enamorada… cambia de esa manera. Lo importante aquí, es no dejarse menospreciar. Todos sabemos que un embarazo va a traerle a la mujer unas cuantas libras de más. Eso se sobreentiende. Después del parto, hay que atender al bebe y si las parejas no saben manejar este tipo de situaciones, pueden comenzar a existir problemas en la relación matrimonial. Hay que saber balancear las cosas y si la esposa aumentó de peso, que lindo sería que el marido llegue a la casa y le ofrezca salir a caminar juntos, con el niño en el cochecito, motivarla a perder peso, decirle que él quiere comer más sano y de esa manera, sin humillarla, sin ‘cambiarla por otra’, sin decirle que está fea y gorda, actuar realmente como pareja y ayudarla a bajar de peso. Cuando una mujer le pregunta al hombre, porque está cambiado, porque llega tarde etc. y ese hombre reacciona mal, al punto de intentar golpearla, es porque él sabe que está haciendo algo malo y que se verá perdido ante el diálogo. Por esa razón, elige enojarse. Es más fácil para él hacerse el enojado y dejar que los días pasen y pasen. De esa manera, tiene a la amante en la calle y a la madre de su hijo, la que lo atiende, lava y plancha… en la casa. Las mujeres deben aprender a cuidarse, pero también a hacerse respetar por sus parejas. Subir unas libras de más después de un embarazo, no es motivo para que el esposo la maltrate de ninguna manera. Ni física ni verbalmente. Así que desde ahora, a salir adelante y no desfallecer, que muchas mujeres son madres, esposas, trabajan fuera y atienden la casa. Esta señora no puede ni debe aceptar una relación matrimonial con ‘una amante de por medio’. Si ella está dispuesta a perdonarlo puede hacerlo. Pero definitivamente, el tendrá que cortar con esa aventura, de lo contrario, tendrá una nueva mujer todas las veces que él así lo quiera.