Están disfrazando al lobo… como cordero

Por Francisco Chacón
Este libertinaje económico, es al que hay que ponerle un freno y exigir a las autoridades correspondientes, que se investigue lo que está pasando a nivel nacional con muchas grandes empresas.
En esta edición, estamos mencionando el inmenso problema que existe en la actualidad, con el Gran Imperio y las diferentes maneras que están utilizando sus gobernantes para disfrazar el porcentaje de la alta tasa de desempleo, que tiene al pueblo norteamericano sumido en una gran depresión económica. Si bien es cierto, que tenemos que estar positivos y no debemos mencionar cosas negativas nunca, porque somos como imanes y vamos a traer más cosas negativas, tenemos que saber ser realistas para poder entonces, tomar las riendas del carro cuando se nos está quedando fuera de control. Quisiera agregar algo más a lo que ha mencionado Mercedes Luna en la columna de Opinión y es lo siguiente: hay personas que no se incluyen en el porcentaje que le revelan al público o a los medios de comunicación, sobre cuán alta es la tasa de desempleo. Unos de ellos son los que estuvieron desempleados, fueron a colectar y aunque se les terminó la colecta, aún continúan sin encontrar trabajo y siguen sin empelo. A esas personas no las cuentan. También forman parte de este mismo grupo, todos aquellos que son independientes porque éstos, no tienen derecho a recibir los beneficios que otorga el desempleo. Si sumamos a esto, los indocumentados y a quienes les están bajando el sueldo (quitándole a mengano y a zutano, para no despedir del trabajo a fulano como dice Mercedes en su columna) la cifra real es incalculable. Lo que es ‘calculable’ es lo que se palpa todos los días en las calles de todos los estados de los Estados Unidos: ‘falta de movimiento absoluto, porque a nadie le alcanza la plata’. Las grandes tiendas que siempre estaban repletas, en estos momentos están vacías a toda hora del día… de todos los días. Esta manera de ‘disfrazar’ el problema tan grande que existe, es terrible. Porque cuando todo el teatro se caiga, va a ser muy difícil reparar el daño tan grande que con este proceder se está causando. Lo que más me llama la atención, es el silencio que mantienen los medios de comunicación ya que este tipo de temas no se mencionan casi y con este accionar, dan a entender que todo está marchando a la perfección, cuando todos sabemos que no es así. Pero lo peor de toda esta situación es que, al existir una gran cantidad de personas sin empleo y muy necesitadas del mismo, los empresarios sacan ventajas de este ‘río revuelto’ y despiden a empleados que llevaban más de quince o veinte años trabajando para ellos y los reemplazan por personas muy necesitadas que están dispuestas a recibir un salario de hambre y lógicamente, sin beneficios, con tal de tener un par de dólares en el bolsillo. Estos son claros abusos que nuevamente expreso, nadie está mencionando y estoy seguro que ya es hora de empezar a levantar las voces para reclamar lo que todos nos merecemos. ¿Dónde han quedado los derechos de los individuos? En el país de las libertadas, donde el dueño de una casa no puede cortar un árbol dentro de su propiedad sin pedir permiso, porque esa planta tiene derechos, me pregunto: ¿Dónde han quedado los derechos humanos? Lo único que estamos pidiendo es ‘trabajo’. El mismo, que millones de personas vienen a buscar a esta nación. Hoy el tema no trata de documentados versus indocumentados, como las polémicas de otros tiempos. Hoy el tema es que se están aprovechando las empresas millonarias, que están funcionando perfectamente, obteniendo mucha más ganancia que en años anteriores, porque han reemplazado al personal de años… por aquellos que ‘se regalan por dos dolaritos… y sin beneficios’. Este libertinaje económico, es al que hay que ponerle un freno y exigir a las autoridades correspondientes, que se investigue lo que está pasando a nivel nacional con muchas grandes empresas. Ha llegado el momento de que se empiece a usar el sentido común, porque la explotación es general. La explotación de personas, debería ser observada y castigada como un delito mayor. Nos quejamos del tráfico de humanos, de órganos y ahora debemos agregar a esta lista, la explotación que hacen las empresas a los trabajadores, cualquiera sea la posición y / o la situación legal, que los empleados tengan.