¡Basta ya de tantas
aberraciones!

Por Liliana Lopez
La noticia pasó casi desapercibida para algunos. Otros, se quedaron sin palabras y con la certeza de que tamaña aberración no podía ser cierta. Ocurrió casi a finales del mes de Octubre en Richmond, California. Cuatro adolescentes, violaron masivamente a una niña de 15 años en un lugar aledaño a la escuela secundaria a la cual asistían. Tres de los cuatro detenidos, fueron acusados ya de violación colectiva y penetración sexual con un objeto extraño además de otros agravantes (como severos daños corporales) con los cuales podrían ser condenados a prisión perpetua. Pero lo terrible de esta historia es la morbosidad que últimamente estamos viendo en este tipo de ataques violentos. La policía, informó que estaban seguros de encontrar muchos más sospechosos del ataque que sufrió esa jovencita, ya que pueden estar involucrados más de dos docenas de espectadores o mirones los cuales se divertían observando el macabro espectáculo que duró más de dos horas. Si, así como lo está leyendo: mientras la jovencita era salvajemente violada por cuatro jóvenes desbordados que utilizaron hasta objetos extraños para vejarla, unos treinta muchachos, observaban el hecho. Este tipo de problemas se están viendo y viviendo cada vez con mayor frecuencia y lo peor de esta situación es que los ataques sexuales se están realizando ahora ‘con espectadores’. Me pregunto con sorpresa, donde estarán y como se sentirán los padres de esos jovencitos que próximamente serán condenados. Pero una de las cosas que también preocupan es que de tantos ‘espectadores’ que se encontraban en la zona, a ninguno de ellos se les ocurrió llamar a las autoridades o avisar en la escuela. Era una muchachita que estuvo siendo violada por cuatro muchachones durante dos largas horas y todo el público gozó morbosamente con el sufrimiento y sometimiento que le estaban produciendo a la joven. Al parecer, este tipo de criminalidad ocurre porque esos muchachos no están recibiendo la educación e información real de parte de sus progenitores, como debería ser. ¿A quién se le ocurre presenciar un acto de esta naturaleza y que a ninguno de ellos, la situación no los conmueva o motive para tratar de auxiliar a la víctima que estaba siendo abusada, ultrajada y golpeada por cuatro bestias? En muchas escuelas, las autoridades están interesadas en enseñarles a los jovencitos, educación sexual, pero cabe la pregunta ¿Qué es lo que desean enseñarles realmente? Porque deberían si, tener una materia que les enseñe a desenvolverse en la sociedad y que tienen que saber que no se puede tomar a nadie por la fuerza para hacerle absolutamente nada que esa persona no quiera hacer. Pienso que de la misma manera en que las autoridades enfatizan cada vez más la ley sobre cómo debemos conducir nuestros automóviles, las consecuencias que recibirán los adolescentes que conduzcan después de determinadas horas etc. De la misma forma deberían explicarles a los alumnos, en clases de educación sexual, a respetar a las mujeres, a no tomarlas por la fuerza y cuáles serían las consecuencias que tendrían que afrontar si violan a alguien. Pienso que este tema es de importantísima prioridad y que deben comenzar a ponerles un alto, un tope, un basta ya a tanta brutalidad porque aunque estamos avanzando en el tiempo, con una gran tecnología y un sinfín de ‘modernismo’, parece que nos hemos quedado detenidos en el tiempo y que estamos viviendo en la época donde imperaba la ley del más fuerte. Hay que empezar a mostrarles a estos estudiantes, que si hacen algo incorrecto, serán castigados por la ley, sin contemplaciones.