La trilogía de la suciedad: Corrupción, falta de ética en la política y la infaltable… doble moral
Por Mercedes Luna
No se exactamente cuando comenzó todo, pero desde hace un tiempo prudencial, estamos observando que nos ha invadido una trilogía de la peor clase: la corrupción, la falta de ética y la doble moral. La corrupción que viene acompañada de la falta de ética en la política, que unida a la doble moral de los poderosos, hace y deshace a su antojo sin que nadie pueda decir nada. Las sociedades del mundo, están siempre en la búsqueda de una fórmula que beneficie a todos los ciudadanos y eso es lo que los políticos le hacen creer al pueblo que harán, cuando salgan electos. Acuden al poder de convicción que tienen y en sus campañas políticas, explican todas las cosas buenas que van a realizar cuando alcancen ‘el poder’. Pero cuando llegan a esa altura, ocurre que se olvidan de todo lo que pregonaron y el estado empieza a perder su esencia a través de la corrupción. Al parecer, han quedado unos cuantos de la administración anterior, que en vez de luchar por el bien común, se desvirtuaron buscando solamente el provecho de algunos y al mejor estilo tercermundista, hicieron la repartija de cientos de miles para mí… y solo un poquito para ti. Se ha olvidado completamente, la ética en la política y lo ilegítimo, lo inmoral y lo ilegal reemplazó la verdadera función de los políticos. Un claro ejemplo de esto, es la famosa venta al mejor postor por parte de un gobernador para la posición bacante del senado. Cuando el dinero ocupa un lugar de preferencia en la escala de valores de algunos políticos, podemos comprender fácilmente, que hay corrupción. Más aún, cuando el culpable se niega a aceptar que ha cometido un delito, aunque el mismo es muy evidente. Hay acciones que van unas de la mano con otras y son: La corrupción, la falta de ética, la hipocresía y la doble moral. La hipocresía de denunciar desde esta nación, las muertes que causaron en China las personas que adulteraron productos alimenticios, cuando tenemos aquí mismo, a los que distribuyeron mantequilla de maní contaminada con salmonela ¡sabiendo que tenía la bacteria! y que por culpa de esa decisión, unos cuantos seres humanos perdieron sus vidas. Esa gente debería estar presa y con una sentencia de por lo menos, cadena perpetua. La falta de ética en la política, acompañada de algunos corruptos con doble moral, que mientras por un lado exigen que todos los ciudadanos, residentes legales e ilegales paguen los impuestos, ellos están esperando ser nominados a importantes puestos gubernamentales mientras ‘olvidaron pagar los suyos por cientos de miles de dólares’. Me pregunto: ¿Qué pasa con la gente común y corriente cuando no paga sus impuestos? ¿Estarán utilizando las autoridades pertinentes, la misma vara para penalizarnos a todos? La doble moralidad de aquellos que en vez de poner entre rejas al estafador Bernard Madoff lo ‘tienen detenido bajo arresto domiciliario en su departamento de Manhattan’, con todas las comodidades, aunque esta es una de las estafas en cadena más grande que haya ocurrido en el país. Lo peor de todo esto es, que no hay manera de poder encontrar el dinero de los afectados. La doble moral que existe en el deporte y en quienes nos quieren obligar a pensar que el múltiple campeón olímpico Michael Phelps, no hizo algo tan grave como para quitarle el apoyo publicitario, porque apareció en una fotografía fumando mariguana. ¿Este es el concepto y este es el modelo que estamos reservando para ponérselo como ejemplo a los chicos y adolescentes? La doble moral de la Iglesia católica, que ampara, defiende y no castiga como debería, a los violadores de menores cuando los muestra muy inocentemente y vestidos con santos atuendos predicando desde el atrio a los feligreses. La hipocresía de lavarse las manos como Pilatos… en complicidad y traición. La doble moral de algunos maestros y maestras, que en vez de ir a la escuela a ‘enseñar lo que están supuestos a enseñar’, son arrestados con cargos de abuso sexual. Tal fue el caso de la maestra que fue acusada por más de 60 cargos de abuso sexual contra menores. Es más, aparentemente, la docente de 32 años mantuvo una relación de más de cuatro años con un alumno de once años. ¿Esos maestros son los que van a ‘educar’ a nuestros hijos? ¿Qué clase de investigaciones se les hacen a estos docentes antes de emplearlos? Todas estas falencias (y muchas más) ocurren porque quienes están en el poder, son corruptos, ineficientes, e inmorales. Personas que ‘se ubicaron’ no por la capacidad que tienen para gobernar y dirigir un país, sino por que pudieron “comprarse el puesto” y como son incapaces, no pueden practicar o predicar sobre ética, decencia, honestidad, eficiencia, moral… porque sencillamente, no conocen estas palabras. Ojala las cosas cambien con “el cambio” que ofrece Obama y podamos continuar viendo las consecuencias y las sorpresas que estamos observando con ‘la transparencia’ que está ofreciendo esta nueva administración.