Cuando lo inmoral se vuelve… “moralmente aceptable”…

Por Mercedes Luna
La noticia fue la primicia que cobró prioridad en casi todos los medios de comunicación: El pelotero Alex Rodríguez, admitió haber consumido esteroides anabolizantes durante tres temporadas entre los años 2001 – 2003. Si bien es cierto que por esa época no estaba prohibido consumirlos, el confesó lo que hizo e incluso se disculpó diciendo que se sentía profundamente arrepentido. Agregó también que en esa época era joven, ingenuo y estúpido y que ahora estaba conciente que no era un buen ejemplo para los jóvenes lo que él había hecho y que no trataran de imitarlo en esa parte fea de su pasado. Y a eso no lo veo mal, porque todos podemos equivocarnos alguna vez en la vida. Más aún cuando se tiene mucho dinero a los veinte y pico de años. Lo positivo, es arrepentirse por lo ocurrido y enviarle un buen mensaje a los muchachos, tal cual lo hizo Alex Rodríguez. Lo criticable aquí, es escuchar en diferentes programas de televisión y radio a locutores y moderadores de programas, culpar a la MLB (Liga Norteamericana) porque ‘otros también lo hicieron y nadie dice nada sobre eso’. Además, algunos han llegado a afirmar, que es un ataque a los dominicanos y que esto es una discriminación contra todos los latinos… y allí dije: soy latina, pero no me siento ofendida ni discriminada por esto. Presiento que estos locutores y periodistas, les están entregando a la juventud (y a sus propios hijos y nietos) la excusa perfecta que podrán usar el día que los pillen consumiendo algún tipo de estupefacientes: ¿Por qué se ensañan tanto conmigo? ¿Por qué soy blanco, negro, amarillo, dominicano, colombiano, peruano, ecuatoriano (o lo que sea)? ¿Por qué conmigo si Juanito, Pedrito y Martincito también la usaban? Como si el hecho de que otros también consumieron estupefacientes, fuera un paliativo que justifica este tipo de acciones. Se sumaron a estas discusiones las diferentes opiniones de los oyentes, los cuales muy enfurecidos despotricaban a diestra y siniestra sobre quienes “tienen oscuras intenciones sobre el pelotero porque va a jugar para otros”… y luego otro oyente… y otro… y otro… todos echándole la culpa al mundo entero, menos a quien había admitido que consumió los estupefacientes. Pero un oyente dijo: Lo hizo y es lo que cuenta y es una falta de respeto hacia todos los fanáticos, es más, deberían al igual que a los atletas olímpicos, retirarle los premios que le entregaron. Como imaginarán, nadie estuvo de acuerdo con él y los locutores y moderadores, trataron de dar vueltas las palabras, encontrando los vocablos adecuados… para convertir lo inmoral… en algo… moralmente aceptable. Me gustaría tanto escuchar a estos mismos locutores y moderadores luchando con la misma fuerza e intensidad para pedirles a los jóvenes hispanos que no dejen la escuela, que les hagan ver la importancia de tener un título universitario, la importancia de no ser débiles y no entregarse a las drogas ni siquiera una sola vez. A las mujercitas, que se cuiden para no quedar embarazadas a temprana edad y a los varones, de no andar sembrando hijos por el mundo para no tener que dejarle a la sociedad la herencia de hombres frustrados por no haber tenido un padre. A ambos sexos, pregonarles la importancia de cuidarse y protegerse de las enfermedades venéreas, de no beber y conducir porque pueden ser los protagonistas de accidentes fatales. Porque de lo contrario, esos mismos que justifican estos actos deplorables, son los que se convertirán luego, en los líderes de la inmoralidad de una comunidad que no debería ser así. Y después nos lamentamos porque nos rechazan, porque los Yankees nos hacen racismo… y al final terminamos entendiendo… porque los hispanos estamos como estamos… y donde estamos.