
La otra cara de la recesión
Por Ignacio Tanquía y Mercedes Luna
¿Debilitar al Euro?
Los pasados años, el Euro obtuvo una fuerza increíble, superando al dólar a tal punto, que muchos europeos viajaban para tomar vacaciones y hacer inversiones en esta nación, tales como comprar propiedades ya que ‘les favorecía grandemente el cambio monetario’. Pero desde que comenzó ‘la recesión’ en Estados Unidos, la mencionada moneda empezó a experimentar poco a poco descensos en las bolsas de valores mundiales. Como todos sabemos, la nación que siempre estuvo ‘a la cabeza’ fue Estados Unidos y para volver a ser lo que un día fue, este país necesita debilitar al Euro… y lo está logrando.
¿Recesión... o estrategia?
Después de presenciar en la televisión, la cantidad de fanáticos que asistieron al partido del Súper Tazón, muchos son los que han entendido que, Estados Unidos de América, no está pasando por una recesión o depresión económica como algunos, quieren hacerle creer al mundo entero. Comprendemos que las cosas han cambiado en esta tierra conocida como “el país de la abundancia” y que actualmente no estamos como ‘para tirar manteca al techo’ (como se dice comúnmente) pero la situación no es tan grave como diariamente nos lo están presentando a través de los medios de comunicación. Solo basta con observar un poco y analizar lo que ocurre a nuestro alrededor, para saber que, aunque existe una alta taza de desempleo, las cosas no son como aparentan ser. Nunca puede existir una recesión económica, cuando vemos que en los estadios se venden todas las entradas; que en el día de san Valentín los hoteles agotaron las reservaciones y los restaurantes tenían en espera a muchos comensales. Esto significa que hay dinero para utilizarlo en cosas superfluas, que no son consideradas necesidades y que todavía los ciudadanos pueden hacer este tipo de gastos porque tienen dinero en sus bolsillos.
Lo que nadie menciona
A nuestro entender, quienes tienen el poder, han decidido “limpiar la casa”. Mantienen la mente de la gente con la “preocupación” de que no hay dinero, que no hay trabajo… que no hay… sin embargo, lo que está ocurriendo en estos momentos, es que muchas de las grandes compañías, han “aprovechado la oportunidad para deshacerse del personal con años de antigüedad”, a los cuales se les pagan sueldos muy altos, para entonces ‘reemplazarlos’ por gente nueva a la cual no tendrán que abonarles salarios elevados ni grandes beneficios.
Profesionales que salen de una empresa y son ‘empleados por otra’
Imagine el lector el siguiente ejemplo: la empresa del señor Pedro, que tiene cinco ingenieros trabajando para él desde hace unos doce años, aprovechando ‘la gran recesión’ los despide y los deja desempleados. Por otra parte, la compañía de Andrés también tiene cinco ingenieros laborando en su empresa por quince años… y los despide con el mismo pretexto. Pero como Pedro y Andrés necesitan ingenieros y ‘los cesanteados necesitan trabajar’, cinco ingenieros que trabajaban para Pedro son empleados ahora por Andrés y viceversa. La gran ganancia de esto es para los empresarios que ahorran dinero en salarios. Los profesionales pierden lo que habían ganado por años: asensos, aumentos de sueldo, días personales, días de enfermedad, semanas de vacaciones pagas según la antigüedad del empleado etc. sin mencionar lo que viene ocurriendo desde hace unos años: que la mayoría de las empresas comenzaron a dar seguro médico ‘compartido’: un poco paga la compañía y el resto le es descontado del salario al empleado. (Quienes vivimos en esta nación por más de 25 años, sabemos que antiguamente las compañías beneficiaban a sus trabajadores con seguro médico y dental totalmente pago por parte de la empresa)
Limpieza de casa y ganancias dobles para las compañías
Hasta el año pasado, muchas empresas se arriesgaban a tomar indocumentados en sus compañías, pero las leyes de inmigración se reforzaron a tal punto, que en estos momentos, aquellos que tienen personal sin papeles laborando para ellos, son castigados con altas multas. Entonces, los empresarios empezaron a preguntarse: ¿Para que arriesgarse a tomar indocumentados si hay una cantidad increíble de residentes legales y ciudadanos americanos desempleados y dispuestos a ocupar las plazas vacantes? Contrariamente a lo que se creía antes (que el trabajo que realiza un indocumentado no es capaz de hacerlo un documentado) las estadísticas demuestran que en la actualidad, hay muchas personas sin documentación legal, que hablan muy buen inglés y están con puestos tales como, supervisores, operarios de maquinarias automáticas, joyeros, técnicos en computación y otras posiciones… y tienen muy buenos salarios. Ante la alta taza de desempleo, muchos residentes legales están dispuestos a ‘reemplazar a los indocumentados’ y éstos, al ver que cada día que pasa es más y más difícil conseguir trabajo, comienzan a regresar a sus países de origen. Con estas salidas voluntarias, el servicio de inmigración minimiza gastos en centros de detención y deportaciones y de paso… ‘limpia la casa’. Al observar las cifras de millones de indocumentados que han sido deportados últimamente, creemos que posiblemente, esto podría ser un plan muy bien elaborado para minimizar la inmigración ilegal.
Reestructuración y explotación… de documentados…
De esta manera, se está reestructurando el país. Las inexplicables y cada vez más frecuentes redadas de inmigración comienzan ahora a entenderse mejor; los despidos masivos de empleados de diferentes compañías que siguen operando con la mitad del personal y haciendo que ‘los que quedan’ rindan por ellos y por los que se fueron, también empiezan a cobrar mayor sentido. En una palabra, ahora hay explotación de documentados. Cada uno de nosotros tiene un vecino, un tío, un hermano, hijo, esposa o esposo, que en estos momentos está trabajando más de doce horas diarias, para tener un salario con el cual puedan cubrir las necesidades básicas. Creemos que esto, no se debe a la recesión económica, sino a la ventaja y ‘al provecho’, que de éste tan mencionado tema, están haciendo la mayoría de las empresas. No olvidemos que el refrán dice: “a río revuelto… ganancia de pescadores”.