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Edición Nº 27
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La Familia... Algo más que Costumbres

¿Sus hijos tienen la autoestima alta o baja?

Por Ignacio Tanquia

Los hijos son el reflejo de cualquier hogar y si los padres los ayudan desde pequeños a tener una autoestima alta, ellos crecerán sin problemas para desarrollar el potencial que poseen y podrán ver los retos que se les presentan en la vida, como algo natural. Los errores que cometan (porque los cometerán) los verán como aprendizajes y no de otra forma que los haga sentir culpables. Un niño con una autoestima alta, no se dejará manipular y tendrá confianza en la vida que deberá enfrentar diariamente.

La autoestima forma parte de la salud emocional de los chicos y es una parte fundamental para ayudarlos a construir una infancia y adolescencia sana, con individuos que estén dispuestos a defender los valores y los principios que les inculcaron en el seno familiar desde pequeños. Si a los chicos se les aplica disciplina, respeto y amor y se los corrige con amor, pero poniéndoles los límites de acuerdo a la edad que poseen, esos niños no sentirán miedo y serán desde chiquitos, seguros de ellos mismos. Por el contrario, en un hogar donde no se estimule a los chicos a desarrollar su autoestima de la manera adecuada, en una casa donde los menores vean que los miembros de la familia no se valoran ellos mismos, no saben resolver sus problemas y deben recurrir a otros para que se hagan cargo de los mismos, crecerán en un ambiente negativo con miedos e inseguridades de fracasar en la vida. Es deber de los padres, ayudar a sus hijos a desarrollar la autoestima a través de las responsabilidades y tareas que les den de acuerdo a la edad que tienen, pensando que les están entregando herramientas de aprendizaje.

Demostrarles que tienen confianza en ellos, que saben que son capaces de hacer las tareas que les han sido asignadas. Jamás se deben usar palabras ofensivas para corregirlos. Por ejemplo: Si el niño no quiso acomodar el cuarto ni recoger los juguetes, nunca deberán los padres utilizar palabras despectivas o insultantes tales como: “eres un torpe, cochino, desalineado etc. porque logrará que así se sienta el pequeño y con ello, la autoestima bajará y se sentirá de la misma manera que ‘lo describieron’. Una autoestima baja, puede llevar a los jovencitos y jovencitas, a desarrollar problemas que se relacionan con depresión, abuso de drogas, alcohol, bulimia, timidez, complejos de inferioridad, etc. Todo esto, puede llevar al niño a demostrar conductas agresivas, alejándose de sus amigos, compañeros de clase y familiares.

En la escuela, los maestros también son una parte importante en la vida de los niños, ya que deberán reforzar la enseñanza que los padres están poniendo en sus hijos. Los maestros no podrán ignorar nunca, los cambios en la conducta de los pequeños y reportarán a las autoridades escolares y a los padres, cualquier agresividad, intolerancia, gritos, aislamiento de sus amiguitos y / o compañeritos de aula, ya que estos son los primeros signos que experimentarán los niños con una autoestima baja. La familia es el lugar ideal para moldear las criaturas que luego los padres pondrán como trofeos en la sociedad que vivimos.

De allí la importancia de enseñarles con amor, con ternura pero con rectitud, con límites y demostrándoles que no están hablando en broma, para que ellos respondan favorablemente y puedan tener una autoestima alta, la cual les permita ser seguros de ellos mismos, responsables ante la vida y con la capacidad suficiente para resolver sus propios problemas. Vivir en familia, no es solamente sentarse todos juntos a la mesa. Es saber mantener los principios y valores e inculcarlos a los hijos. Es demostrarles desde pequeños que la familia… es algo más que costumbres.

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