PORTADA IMPRESA
Edición Nº 27
CONTENIDO
Galería de Fotos

Arte y Talento

El hombre de las manos maravillosas, el corazón de oro… y el alma noble…

Por Mercedes Luna

El Doctor Alfredo Festa, especialista en nariz, garganta y oído, además de ser un excelente médico, es también un gran concertista de guitarra. James Mesevage, es profesor de matemáticas y música en una escuela de Baltimore, Maryland y también toca la guitarra. En un viaje que ambos realizaron a la República Argentina, allá por el año 1997, decidieron formar el dúo Festa – Mesevage. Últimamente, este dúo se está volviendo famoso porque hacen un conjunto maravilloso y entre ambos, deleitan al público con las diferentes melodías que interpretan. Son dos aficionados a la guitarra y excelentes profesionales, cada uno en su especialidad.

El 10 de Agosto del año en curso, fui invitada a un show de arte y música que se realizó en el pueblo de Bloomfield en la Iglesia St. Valentín y debo decir que el 85 % de los asistentes eran de origen filipino. Para un concierto de guitarra, hace falta un público entendido, ya que en este tipo de eventos el silencio es primordial. Pude apreciar que dentro del recinto, había gente de todas las edades, incluso niños, los cuales estaban muy bien enseñados ya que no emitieron el más mínimo ruido. Se disfrutó de un espectáculo maravilloso, donde el público filipino aplaudió de pie a estos dos grandes maestros de la música. Me llenó de orgullo ver a mi querido Doctor Festa, saludando al público mientras todos aplaudíamos a más no poder, las hermosas melodías que interpretaron. Desde el Allegro – Largo – Allegro de Vivaldi, pasando por algunos tangos, entre ellos la famosa Cumparcita de Matos Rodríguez, La danza hispana número 2, de Granados, para finalizar con Romanza, el solo de guitarra, que tocó maravillosamente el doctor Festa. Y aquí voy a cambiar un poco este relato, porque quiero mencionar la hermosa experiencia personal que me une a este médico de manos maravillosas y corazón de oro.

Mi cariño y el de toda mi familia por el Doctor Festa, comenzó hace años atrás, cuando mi hija Paula se enfermó de los oídos. Lo de la niña era una simple otitis, pero como buen profesional, el Doctor Festa se dio cuenta enseguida que yo tenía un problema auditivo. Por aquellos años, no disponíamos de seguro médico y cuando se ofreció a atenderme, tímidamente le dije: “mejor vengo otro día”. Inmediatamente entendió que no tenía dinero en ese momento para hacerme una audiometría, ni enfrentar los costosos gastos médicos que se requerían para saber cual era mi afección. Se opuso terminantemente a que me fuese de su consultorio sin que el pudiera saber cual era el origen de mi problema… y me atendió gratis. Si, no me cobró ni un centavo para hacerme todos los estudios y darme el diagnóstico. Había perdido más del 85 % de la audición del oído izquierdo y como el 52 % del derecho y se puso muy contento cuando me anunció que mi problema tenía solución y él me iba a ayudar. Inmediatamente ofreció operarme gratuitamente y llamó por teléfono a mi esposo para explicarle lo que yo tenía y reiterarle que él no iba a cobrar nada, que me donaba la operación. Recuerdo que me pareció algo tan grande, que en ese momento me negué a aceptar su generoso ofrecimiento y cuando finalmente tuve seguro, regresé a su oficina y le dije: “ahora si, quiero que me practique la cirugía de la cual me habló”.

El personal de su oficina puso manos a la obra con los preparativos y en menos de quince días, me hizo un implante en el oído izquierdo y me ayudó a cruzar ese muro que me tenía atrapada en el mundo del silencio. En una operación de casi cuatro horas y medias, el Doctor Festa me había devuelto a la vida normal que hacía años había perdido. Desde pequeña quería ser concertista de guitarra y por cierto estudié bastante. Mi repertorio incluía desde el Concierto de Aranjuez hasta Romanza y con los pocos años de experiencia que poseía, alcancé a dar dos conciertos cuando rozaba los dieciséis años, pero mi problema auditivo (que había comenzado años atrás) se fue agudizando y me vi forzada a abandonar para siempre a mi amada compañera. ¿Por qué? Porque los oídos, desempeñan un papel muy importante al momento de tocar guitarra y aunque actualmente puedo escuchar, mi problema auditivo no pudo ser solucionado en su totalidad como para permitirme volver a tocar “la viola”. Algo que mi querido Doctor Festa no sabe, es que Romanza, fue siempre mi melodía favorita y que en mi juventud, pasaba horas acariciando las cuerdas de mi guitarra para entonarla correctamente. Hoy, cuando lo escucho a él interpretando esta hermosa pieza musical, con las mismas manos que me realizó el implante, puedo percibir que me operó para que yo pueda seguir de alguna manera disfrutando de este tipo de música, que me apasiona. Por esa razón, estoy allí, en cada uno de sus conciertos, para aplaudirlo.

Gracias a él ya no necesito leer los labios de las personas y puedo “escuchar… con los ojos cerrados”. Este médico argentino, sencillo y bondadoso, realmente me cambió la vida. El Doctor Alfredo Festa, no cobra en este tipo de eventos y dona su tiempo y su arte, para ayudar a los demás, como es su costumbre. Alfredo Festa, es más conocido como el hombre de las manos maravillosas, el corazón de oro y la nobleza en el alma. Desde Realidades, felicitamos al dueto Festa – Mesevage y les agradecemos en nombre de todos aquellos que han resultado favorecidos con los fondos que se recaudan con estos eventos, ya que de esa manera, muchos necesitados recibieron y reciben actualmente, la ayuda que necesitan.

ediciones anteriores
encuesta

Quienes Somos     Suscríbase     Contactenos      Publicidad      Normas Legales

Copyright © 2006 - Luna Media Productions, LLC   ///   Todos los derechos reservados
Prohibida la reproducción total o parcial del contenido de este web site sin autorización