¿En que silla se sienta usted? ¿En la de los conformistas o en la de los triunfadores?
Por Mercedes Luna
La gente siempre tiene un motivo para renegar de su mala suerte y muchos viven en un limbo, porque no aprenden a poner su vida en orden. Tenemos una clase de individuos, que se pasan la vida sentados en la silla del conformista. No tienen grandes aspiraciones y se repiten todos los días de su vida, lo mal que les ha ido ‘por culpa de los demás’. Si tuvieron un novio o novia que los dejó plantados, de ese personaje será ‘la culpa de por vida’ de los fracasos que han tenido con sus posteriores parejas.
Si beben hasta emborracharse, no es por culpa de ellos, sino ‘de la que me pagó mal’ y aseguran que ingieren alcohol para olvidar las penas, en vez de reconocer que les falta voluntad para agarrar con ambas manos, las riendas de sus vidas y salir adelante por ellos mismos. Son portadores de incapacidad para tener el dominio de lo que quieren y entonces buscan y rebuscan, fórmulas mágicas para sobrevivir cada día y ellos mismos se inventan excusas para no ‘levantarse’ de la silla del conformista en la cual han decidido sentarse por propia decisión y cuando se encuentran con alguien que les pregunta ¿Cómo te va? Responderán inmediatamente: “así… así… como siempre”, porque saben de sobra que encontrarán a mil y un culpables para achacarles sus desgracias. Son los eternos descontentos, que se llenarán la boca para decir que la culpa la tiene el país, la crisis económica, el idioma, la falta de posibilidades de estudiar, el racismo, el desempleo, el color de la piel… Yo conozco personas que han triunfado sin tener un título universitario y contra obstáculos que parecían irreversibles y lo lograron, simplemente porque son inteligentes y luchadores. Saben lo que quieren en sus vidas y toman las debidas responsabilidades.
Les voy a entregar un ejemplo simple de lo que significa la palabra ‘triunfadores’: una mujer que llegó a este país con muchas limitaciones, madre soltera de dos niños, no sabía hablar inglés, pero se puso a mirar a su alrededor para observar que necesidad podía cubrir, puso un puesto de tacos y hoy es la dueña de tres restaurantes. Cuando la gente quiere salir adelante lo hace en cualquier momento, no busca pretextos para convertirse en víctima y en vez de sentirse ‘obligado’ se siente ‘eficiente’. No existen las épocas malas para los que están decididos a buscar y programar su futuro; una persona que sabe ‘cuanto sabe’, trata de aplicar sus conocimientos y se lanza segura a conquistar el mundo. Este tipo de personas, aspira a sentarse en el típico sillón grande de cuero que utilizan los triunfadores, son los que emplean su imaginación pero de forma constructiva y con algo común y corriente, algo de todos los días, como cocinar por ejemplo, transitan por el camino que los llevará al éxito.
Los triunfadores evalúan, calculan, analizan e interpretan el mundo en el que viven. Luego hacen, ejecutan, disfrutan y toman las mejores decisiones del momento. La realidad actual es cruda y no podemos evitarla. Sin embargo, hay que saber apreciar la vida sin maldecir, ya que cada ser humano dispone de poderes y capacidad absoluta para dejar el conformismo y decidirse a triunfar en la vida.