¿Quien manda en su casa… su hijo o usted?

“No señores padres. La culpa no siempre es de los demás. Hay que hablar con los jovencitos y hacerse respetar por ellos”.
Por Ignacio Tanquia
Estaba en mi automóvil esperando que la luz del semáforo pasara de rojo a verde para poder partir rápidamente a cubrir un evento para la revista Realidades. Mientras estaba detenido en plena avenida Bergenline un jovencito de no más de doce años, pasó por el lado derecho de mi auto en una patineta y les aseguro que yo, ni lo vi.
Lo seguí con la vista y le tomé una fotografía y luego otra. Cuando la luz me permitió avanzar, pude ver como este chico se cruzaba de un lado a otro de la calle peligrosamente entre los vehículos que se movilizaban rápidamente. Me pregunté en esos momentos que pasaría si alguno de los conductores lo chocaba involuntariamente y el jovencito resultaba gravemente herido. ¿De quien sería la culpa? Porque siempre se busca a un culpable… ¿Verdad? La policía debería empezar a tomar cartas en el asunto y poner algún tipo de sanciones para proteger tanto a los jovencitos como también a los automovilistas. Cuando ocurre un accidente, no siempre es culpa de los conductores ya que hay que tener presente, que de la misma manera que me ocurrió a mí, le puede pasar a cualquiera. Yo no esperaba que un chico pasara por la derecha con una patineta velozmente y se me cruzara delante de mi auto de esa forma.
¿Dónde estaban los padres de ese muchachito? ¿Cómo funcionan ellos como familia? Me pregunté en ese momento, si así comenzaremos el verano este año. Con padres que dejan a sus hijos en las calles a correr cualquier clase de suerte, total si al joven le pasa algo, los familiares llorarán frente a las cámaras de televisión, dirán que era la primera vez que el niño lo hacía, que nunca antes había usado la patineta para jugar en la calle y que el conductor tuvo toda la culpa porque seguramente iba a alta velocidad. No señores padres. La culpa no siempre es de los demás. Hay que hablar con los jovencitos y hacerse respetar por ellos. Muchas madres dicen: mis hijos no respetan el horario que les doy para que regresen a la casa. No me llevan el apunte, no me hacen caso, la cuenta de los celulares me llega altísima… ¿Pero quien manda en su casa? ¿Su hijo o usted como padre o como madre? Si sus hijos no trabajan porque son menores de edad y ustedes pagan las cuentas, ese jovencito tiene que respetar las reglas que los padres les ponen. Si no quieren obedecer, no recurran a la violencia para castigarlos, pero pueden hacerles ver que si no hacen las cosas como papá y mamá establecen, tendrá que atenerse a las consecuencias tales como: no ver la televisión, no salir con sus amigos y quitarles esas cosas que a ellos más les gusta.
Ha los chicos hay que hacerles entender que los padres son los que están allí para educarlos y guiarlos en la vida y que mientras ellos vivan con los padres (o con el padre o con la madre) deberán seguir las reglas establecidas en el hogar. Este verano ya ha comenzado, explíquenles a sus hijos los peligros que hay en las calles y que ‘jugar a andar en patinetas entre medio de los automóviles en movimiento”, puede terminar en una tragedia. Si desean utilizar bicicletas, patinetas, u otro tipo de juegos similares, pueden ir a los parques que hay en todos los barrios y si piensan que son peligrosos, créanme que lo son mucho más, las calles con vehículos en movimiento.
Evitemos tragedias, aconsejemos a nuestros hijos para que podamos mantener a quienes más queremos a nuestro lado, sanos y salvos porque es mejor prevenir que lamentar.