
Por Mercedes Luna
Compañero / a Compañero /a:
masculino / femenino. Socio, colega. “Compañero es todo aquel que acompaña con intención o sin ella, poco o mucho tiempo, como compañero de viaje o infortunio. Socio es el que se junta con otro, para el logro de algún fin, para un negocio, una empresa, como los miembros de una compañía de comercio, de una sociedad de beneficencia, literaria o científica. Colegas son los compañeros de estudios o de profesión. Todos los socios y todos los colegas son compañeros; pero no todos los colegas son socios, ni todos los socios son colegas. Camarada expresa en general, un contrato de mayor confianza que compañero. Como tratamiento usual entre individuos de asociaciones, partidos, etc. se prefiere uno u otro según la costumbre establecida en cada agrupación. Por ejemplo: los comunistas y falangistas se trataban entre sí de camaradas; los socialistas, de compañeros. El primer tratamiento implica el tuteo; el segundo es compatible con tú y con usted.
Disparate:
Género masculino, desatino, dislate, absurdo, despropósito. “Disparate y desatino se aplican a todo hecho o dicho fuera de razón y propósito; pero cada uno tiene su extensión y energía particular. El disparate recae sobre hechos o dichos fuera de propósito por falta de tino, esto es, de inteligencia, de prudencia, de razón. Es un disparate el ir a pie, pudiendo ir en coche. Es un desatino el exponerse a un riesgo inminente de la vida. Un hombre de buen humor suele decir disparates que divierten y no desacreditan su talento.
Efecto:
Género masculino. Resultado, consecuencia, producto. ‘Aunque en el sentido metafórico efecto y producto se usan como sinónimos, no lo son en el sentido recto. El efecto no proviene tan visiblemente de la causa como el producto. La ligazón entre el efecto y la causa puede ser dudosa; la del producto no puede serlo. No es patente a todos que las mareas sean efecto de las variaciones lunares; pero nadie duda que la cosecha es producto del sembrado, ni que la fruta es producto del árbol. El producto tiene una existencia real, el efecto no la tiene siempre. La muerte es efecto y no producto de la enfermedad o de la herida. No se dice los efectos, sino los productos, de un capital, de una industria, del ejercicio de una profesión.