Las verdaderas Cosas de la Vida
Por Judith Marti
Tengo un amigo que a la vez tiene otra amiga cuya hija participa de las Olimpíadas especiales. Para brindarle apoyo a la jovencita y a su familia, mi amigo acostumbra asistir al mencionado evento cada vez que el mismo se realiza.
Hace poco me contó algo que me tocó el alma, por la nobleza de espíritu que tuvieron los participantes en una especial ocasión.
Me dijo que hace algunos años, en las Olimpíadas para personas discapacitadas que se realizaron en Seattle, nueve participantes, todos con alguna deficiencia mental o física, se alinearon para la salida de la carrera de los cien metros lisos.
A la señal, todos partieron. No salieron disparados y a toda velocidad, pero si con deseos de dar lo mejor de cada uno, terminar la carrera y ganar el premio.
Salieron todos excepto un muchacho, que tropezó en el piso, se cayó y rodando empezó a llorar…
Los otros ocho concursantes escucharon el llanto, disminuyeron el paso y miraron hacia atrás.
Como vieron al muchacho en el suelo, se detuvieron y regresaron… ¡todos!
Una de las muchachas, con síndrome de Down, se arrodilló, le dio un beso y le dijo:
… Listo… ahora… ¡vas a ganar!... y los nueve competidores, entrelazaron los brazos y caminaron juntos hasta la línea de llegada.
El estadio entero se puso de pie y en esos momentos, no había un solo par de ojos secos.
Los aplausos duraron largos minutos y las personas que estaban allí aquel día, siempre relatan esta hermosa historia.
¿Por qué? Porque en el fondo, todos sabemos que lo que importa en esta vida, más que ganar, es ayudar a los demás para vencer, aunque ello signifique disminuir el peso y cambiar el rumbo. Porque el verdadero sentido de esta vida es que… todos juntos ganemos.
No cada uno de nosotros en forma individual.
Ojala que también seamos capaces de disminuir el paso o cambiar el rumbo, para ayudar a alguien que en cierto momento de su vida tropezó y necesitó de la ayuda de los demás, para poder continuar.
Creo que nos hace falta disminuir el paso o cambiar el rumbo y sobre todo:
Que esto no sea un proyecto individual, sino colectivo porque entre todos juntos… seguro que podemos…
Guárdalo en tu corazón y asegúrate de encontrar el momento oportuno, para cuando debas a ayudar a alguien… que te necesite…