Curiosidades
La familia Luna
tiene un
nuevo miembro
Por Mercedes Luna
En este mundo pasan cosas muy curiosas y por eso, tenemos asignada esta columna, para mencionar ese tipo de casos que muchas veces no se pueden casi creer.
En ediciones anteriores, mostramos similitudes entre diferentes personajes, puentes que parecen rascacielos, porque los edifican entre medio de las nubes… y un sin fin de relatos increíbles que merecen ser compartidos con los lectores.
La curiosidad de esta edición es muy particular, porque ocurrió en el seno de nuestra familia y me toca muy de cerca. Voy a empezar este relato con una pregunta: ¿Cuántas veces no hemos escuchado el caso de mujeres hispanas que al casarse con norteamericanos cambian sus apellidos por los de ellos? Muchas veces. Pero… ¿Alguna vez le contaron sobre un caso similar pero a la inversa? Hoy vamos a presentarles la curiosa historia de mi yerno William Pierantoni.
Para que comprendan el tema en su totalidad, voy ha hacer un poco de historia familiar. Cuando mi hijo Juan se caso con una joven norteamericana (y quien aún es su esposa) recuerdo que ella decidió utilizar el apellido de mi hijo. Entonces de Stephanie Proseda, pasó a ser Stephanie Luna. Ambos tuvieron un hijo varón que se llama Alejandro Mateo Luna y está aprendiendo a decir: papá Luna, mamá Luna, abuela Luna, abuelo Luna y Alejandro Luna. Ellos viven en Colorado y solemos vernos en tiempo de vacaciones.
Cuando mi hija Paula se casó, decidió sacarse su apellido Luna y llevar el de su esposo norteamericano. Dejó entonces de ser Paula Luna, para transformarse en Paula Pierantoni. Ambos tuvieron una hija quien recibió el nombre de Jasmine Ashley Pierantoni. Mi nieta ya sabe decir y deletrear su nombre y apellido, que aunque le costó trabajo por lo extenso del mismo, ya lo escribe perfectamente. Ellos viven en la parte alta del Estado de New York y mi esposo y yo continuamos viviendo en el Estado Jardín.
Formamos una linda familia y a menudo tengo que preparar empanadas, ya que a William Pierantoni, le gusta mucho nuestra comida. El es quien mejor saborea esos platos típicos que llevan ese toque tan nuestro.
Hasta aquí esta historia no tiene nada que nos llame la atención, sin embargo, hace unos días ocurrió algo en nuestras vidas, que pensamos merece ser contado.
No sabemos que fue lo que sintió mi yerno dentro de su corazón, pero decidió renunciar a su apellido con el cual nació para llevar uno… en español. Desde hace apenas unos días, tenemos un nuevo miembro en la familia: William Pierantoni ahora es: William… Luna y aunque el apellido no le pega mucho con el nombre, sabemos que lo lleva muy bien puesto.
Billy, como lo llamamos cariñosamente, es un muchacho ejemplar que ha sabido ganarse el cariño y el respeto de nuestra familia. Con muchos sacrificios, trabajando, luchando y ganando asensos en su empleo, peldaño a peldaño, a sus escasos 31 años ha logrado alcanzar las metas que se había trazado. En este mes de octubre comienza a asumir la posición reciente a la cual ha sido asignado como Registered Polysomnographic Lead Technician en un hospital de New York. Que en español es como decir: Supervisor de cinco Técnicos entrenados en la misma especialidad (Sleep Apnea o el test que se le hace a las personas mientras duermen)
Trabaja mucho, es cierto. Pero supo asumir con absoluta responsabilidad, la encomiable tarea de ser padre y esposo. Hace solo tres meses, Billy ha comprado su primera casa y queremos felicitarlo por todos los logros que ha alcanzado en la vida.
William Luna es el vivo ejemplo de que querer… es poder.
Ahora comienza la tarea de cambiar toda la documentación de Billy, de Paula y Jasmine con el nuevo apellido. Mi nieta tendrá que entender que ahora se llama como la abuela, el abuelo, el padre, la madre, el tío, la tía y el primo y que Luna, es ahora, su nuevo apellido.